jueves, 30 de octubre de 2008

NECROPHAGUS (Miguel Madrid, 1971)









NECROPHAGUS (EL DESCUARTIZADOR DE BINBROOCK)


AÑO: 1971
PAÍS: ESPAÑA
DIRECCIÓN: MIGUEL MADRID
PRODUCCIÓN: ANTONIO RECODER
PROTAGONISTAS: BILL CURRAN, CATHERINE ELLISON, FRANK BRAÑA, MARÍA PAZ MADRID.


ARGUMENTO:

Un hombre vuelve a su casa después de enterarse de la muerte de su esposa. En la investigación descubre que su hermano, un cientifico "loco", se ha prestado como conejillo de indias para un experimento que lo transforma en una criatura deforme con necesidad de alimentarse de carne humana para poder vivir.


COMENTARIO:
Estamos en presencia de una horrible película de terror. El director de este bodrio, Miguel Madrid (EL ASESINO DE LAS MUÑECAS), seguro que no fue uno de los grandes representantes del cine fantástico de terror español de aquella época. Su propuesta es asquerosamente infumable, como director es limitado y no posee ni el más básico manejo de recursos argumentales, así como tampoco el talento necesario para impregnar una película de terror de escenas y personajes golpeadores e inolvidables.

El filme versa sobre un hombre que vuelve a Escocia a investigar la muerte de su esposa ocurrida en extrañas circunstancias. No tardará en darse cuenta de la existencia de un monstruo (su hermano) quien al someterse a un experimento para la transmutación de las células humanas, se convierte en una criatura nada de inquietante y más bien, ridícula (el maquillaje está para los disfraces de niños en Halloween). En torno a esto, se desatarán los líos entre la familia del sujeto y la familia de la mujer, con aburridos flashbacks erótico-amorosos que confunden la trama y pisotean aun más la pobre película. El guión es débil, sin sorpresas, las actuaciones poco convincentes y sobreactuadas, nada de suspenso y gore, no existe historia sólida, lo que convierte el largometraje en aburrido y desechable.

FAVOR ABSTENERSE VERLA... UN ENGENDRO MALÍSIMO que no debió ver nunca la luz... IDEAL PARA RECOMENDARLA AL PEOR ENEMIGO, YA QUE ES UNA BOMBA QUE SI NO LO MATA, LE QUITA MINUTOS DE VIDA...