viernes, 9 de octubre de 2009

LOS SEXOADICTOS (John Waters, 2004)



















LOS SEXOADICTOS


AÑO: 2004
PAÍS: ESTADOS UNIDOS
DIRECCIÓN: JOHN WATERS
PRODUCCIÓN: CHRISTINE VACHON, TED HOPE
PROTAGONISTAS: TRACEY ULLMAN, JOHNNY KNOXVILLE, SELMA BLAIR, CHRIS ISAAK, SUZANNE SHEPHERD, MINK STOLE.


ARGUMENTO:

Una dueña de casa está colapsada con su familia, por un lado su marido la acosa sexualmente por sus constantes deseos carnales que inclusive lo llevan a masturbarse en el baño de la casa, por otro, tiene recluida en una pieza con candado a su hija quien tiene una terrible fama de exhibicionista y ninfómana debido a su vida nocturna y a sus voluminosos pechos… la cosa es que la mujer, al estar en un estado de stress, olvida colocar gasolina a su vehículo y queda en votada en una concurrida calle de su ciudad… para más mala fortuna tiene un accidente al golpearse su cabeza y perder el conocimiento, despertando con un una extraña sensación… una sensación de deseos sexuales fuertes que debe satisfacer a como de lugar… al mismo tiempo, conoce a un mecánico que es líder de un grupo de personas obsesivas por el sexo en todas sus formas, el que la reconoce como la número 12, la elegida para descubrir una nueva forma de relación carnal… de esta manera la mujer descubrirá que en su barrio existen un muchas personas que en apariencia se ven “normales” pero que en realidad guardan tendencias sexuales algo “extremas”…


COMENTARIO:

Tras una errática década de los noventa donde sólo destacaron los filmes CRY BABY (1990) y LOS ASESINATOS DE MAMÁ (1994), John Waters inició el nuevo siglo con una muestra de agotamiento… películas como PECKER (1999) y CECIL B. DEMENTED (2000) sirvieron para dejar en claro que el talentoso director de PINK FLAMINGO’S estaba en una etapa de desgaste creativo… y llegó su último largo a la fecha, DIRTY SHAME (2004), más conocido en Latinoamérica como LOS SEXOADICTOS, un filme donde Waters se sumergió en los vicios y fantasías sexuales que tenemos los seres humanos, desde el sexo compulsivo hasta toda clase de fetichismos extremos… claro está con el toque de humor negro que el realizador oriundo de Baltimore maneja a la perfección… ¿el resultado?... amigos míos, un completo fiasco, que sólo deja en evidencia una profunda crisis de ideas trilladas y personajes repetidos… ¿por qué afirmo esto?... primero porque Waters plantea un guión repleto de situaciones ya vistas, con personajes muy poco graciosos y sin la más mínima cuota de ritmo que claramente requiere una cinta bizarra de humor… la película guatea a cada momento y se hace eterna, a pesar de tener una duración de hora y veinte minutos… la historia arranca con una alicaída dueña de casa que ve como su marido y su hija giran en torno al sexo (su esposo a través de la masturbación compulsiva y la hija por medio del exhibicionismo que la obliga a estar recluida en una pieza)… es así como la mujer tiene un accidente y conoce a un grupo de obsesos sexuales que se juntan para dar rienda suelta a todas sus fantasías, siendo estos vecinos de ella… toda un espectáculo FOME y SIN SUSTANCIA… el final es lamentable y uno queda con la sensación de haber visto una cinta dirigida por algún imitador de Waters, más que por el mismo genial realizador de las producciones más freaks de los setenta…
Una obra para olvidar que me hace volver a pensar en mi teoría de la decadencia marcada de los grandes directores de la historia del cine… no todos pero sí algunos, que luego de haber filmado grandes filmes, caen en periodos caóticos de infertilidad creativa y dan a luz verdadera basura…


PARA DEJAR PASAR SIN DUDAS…