jueves, 19 de marzo de 2009

MÁS NEGRO QUE LA NOCHE (Carlos Enrique Taboada, 1975)










MÁS NEGRO QUE LA NOCHE


AÑO: 1975
PAÍS: MÉXICO
DIRECCIÓN: CARLOS ENRIQUE TABOADA
PRODUCCIÓN: ALBERTO A. FERRER
PROTAGONISTAS: CLAUDIA ISLAS, HELENA ROJO, LUCIA MÉNDEZ, SUSANA DOSAMANTES.


ARGUMENTO:

Una joven (Ofelia) resulta ser la heredera de una antigua mansión propiedad de una difunta tía, por lo que decide irse a vivir al lugar en compañía de tres amigas. La anciana tía nunca tuvo un mayor contacto con ella, pero por ser la pariente más cercana le heredó la casona con todo lo que había dentro, incluido su adorado gato Becker, dejando expresamente estipulado que debía cuidarlo y quererlo y la ama de llaves de nombre Sofía, quien no puede disimular el rechazo que le produce la llegada de estas cuatro jovencitas a tomar posesión de las pertenencias de su estimada Señora… con el correr de los días y las noches, el grupo de jóvenes irá notando diferentes situaciones extrañas (ruidos, gemidos, apariciones fantasmales de siluetas y objetos) lo que las llevará a pensar sobre la existencia del espíritu de la tía y su presencia palpable en la gran mansión…


COMENTARIO:

Como ya lo he mencionado antes, Carlos Enrique Taboada es uno de los grandes maestros del cine fantástico de terror de Latinoamérica. Con los años, sus películas se han transformado en verdaderos clásicos y obligados referentes de la nueva hornada de cineastas latinos actuales… entre sus puntos más altos están: HASTA EL VIENTO TIENE MIEDO, EL LIBRO DE PIEDRA y EL VENENO PARA LAS HADAS, cintas que ya han contado con remake o, en el caso de MÁS NEGRO QUE LA NOCHE, está próximo su estreno…
La historia de esta peli se sostiene sobre un argumento bastante repetido y consabido, pero en manos de Taboada se vuelve imprevisible e inquietante… Ofelia es una joven que vive junto a tres amigas en un departamento más bien chico… de pronto, recibe la notificación de un notario sobre una mansión que recibió de herencia de una lejana tía, una mujer solitaria que sólo se hacia compañía con su querido gato Becker y su incondicional ama de llaves Sofía… el panorama pintaba para bueno, una gran casona en el momento justo, por lo que sin pensarlo mucho decide irse a vivir allí, junto a sus amigas… el recibimiento no fue el de los mejores por parte de Sofía… el recelo que le despertaba el hecho de que las cosas de su señora fueran a parar a manos de cuatro estúpidas niñas no la lograba convencer… además el cuidado del gato, petición de la tía en su testamento, parece no ser una solicitud que las muchachas quieran cumplir a cabalidad… es así como tras varias noches, comienzan a sentirse gemidos lastimeros, ruidos extraños, objetos que cambian de lugar y apariciones concretas del espíritu de la tía… aunque nunca se le ve el rostro, sí se aprecia su bastón, sus piernas y su silueta… parece ser que no las quiere ahí y sobre todo esto se acentúa luego de que Becker sufre un penoso accidente…
Taboada se manda una realización de gran categoría… a bajos recursos, despliega su talento fílmico en toda magnitud, elaborando planos inolvidables sobre esta historia de fantasmas presenciales con una partitura musical complementaria generando suspenso del bueno… es decir, Taboada no recurre a esas apariciones tenues o casi invisibles, aquí se observa claramente a la tía y eso pone los pelos de punta… además juega mucho con la fotografía de contrastes para acentuar la irrealidad de los sucesos dentro de una historia absolutamente verosímil. Las actuaciones de las muchachas están bien, aunque sin sobresalir demasiado y quizá sólo la interpretación de Alicia Palacios como el ama de llaves sea el de nivel mayor… es que cuando ella aparece en pantalla, con su mirada fuerte e inquisidora y con esa voz carraspeada, hace que de verdad te sumerjas en la historia sin resistencia…sin olvidar a Becker que es el eje principal de la peli…
No es la mejor de Taboada pero rescata su pulso en toda la obra… un aspecto criticable y que debilita la película en general, es el escaso ritmo introductorio de la cinta… los primeros treinta minutos son muy lentos y argumentativos… hay cosas que Taboada debió dejar fuera, pero si se tiene paciencia y se está con los brazos abajo, en actitud de entrega total, lo que sigue es muy entretenido y enganchador…
El final es propio sello de Taboada: abierto, increíble, sacudidor… es quizá el momento de preguntarse muchas cosas… pero es mejor que la conozcan y disfruten sin mayor preámbulo…

OBRA INTERESANTE Y CLÁSICA DEL CINE MEXICANO DE MUCHO SUSPENSO Y TALENTO…