martes, 13 de enero de 2009

LOS DEMONIOS (Ken Russell, 1971)













LOS DEMONIOS


AÑO: 1971
PAÍS: REINO UNIDO
DIRECCIÓN: KEN RUSSELL
PRODUCCIÓN: KEN RUSSELL, ROBERT H. SOLO
PROTAGONISTAS: DUDLEY SUTTON, MAX ADRIAN, OLIVER REED, VANESSA REDGRAVE.


ARGUMENTO:

Película basada en la novela LOS DEMONIOS DE LOUDUN de Aldous Huxley, que relata un hecho histórico sobre la posesión demoníaca que afectó al convento de Loudun en la Francia del siglo XVII, donde el cardenal Richelieu, amparado por el poder del desfachatado rey Luis XIII, fraguó una persecución en nombre de Dios sobre el religioso Urbano Grandier y sus constantes actos de escándalos sexuales y blasfemos con las mujeres de la ciudad y, específicamente, con la madre superiora del convento en cuestión.



COMENTARIO:

Desenfreno, lujuria, escándalo, libertinaje, comportamientos estridentes y amorales, torturas, luchas de poder, deseos sexuales reprimidos…todo en una película… ¡qué descubrimiento!... pues en esta película del británico Ken Russell confluyen todos estos aspectos y más… tenemos la historia del padre Grandier, un sacerdote vividor, que gusta de seducir mujeres y tener encuentros sexuales con ellas… sin remordimientos ni momentos de estúpida culpa… dentro de ese espectro femenino, sobresale la figura de la madre superiora del convento, que es una mujer atormentada por deseos sexuales reprimidos, los que se grafican en la deformidad de su cuerpo… ella se castiga pero no logra apagar las alucinaciones fantásticas sobre Grandier, como cuando lo imagina en la piel de Cristo, el que baja de la cruz para abrazarla, mientras ella le lame, con desparpajo, las heridas de su cuerpo… por otro lado, tenemos la avidez de poder del cardenal Richelieu, el que busca ayuda del loco rey Luis XIII, para acabar con el control local que se ejercía, en esos años, en cada uno de las ciudades galas… ambos caminos se topan, irremediablemente, desbocando en instantes orgiásticos, donde las posesiones, los abusos, las inmoralidades, la rebeldía en contra de la religión, son de una magnitud gigantesca… puesto que el cardenal ordena, tras confesión de la mare superiora, apresar a Grandier y torturarlo hasta obtener el ansiado reconocimiento de su participación en los hechos que se le imputan…
LOS DEMONIOS es una excelente película, muy bien dirigida y con un atrevimiento que hasta el día de hoy, pueda parecer escandaloso o impropio… los decorados, la fotografía, las actuaciones (genial Oliver Reed y Vanessa Redgrave) son de primer nivel y el guión en si, es la recreación de escenas oníricas donde no existen límites (como debe ser)…es como estar soñando, toda la noche, con imágenes y sensaciones estridentes y desinhibidas… no hay espacio para el remordimiento moral o pacato de prejuicios o creencias religiosas sesgadas… y es así como se suceden las escenas del convento (el exorcismo, la tortura a la madre superiora y la posterior orgia de las religiosas cuando bajan la figura del cristo y lo lamen, refregando sus cuerpos desnudos en todas sus partes), la tortura de Grandier y su posterior muerte en la hoguera, las representaciones teatrales del rey Luis XIII y su locura, graficada cuando dispara a los protestantes disfrazados de pájaros, las pilas de muertos de la inquisición y los cadáveres amarrados a ruedas sostenidas en grandes columnas de madera… todo placer… todo de otra dimensión…
Quizá pueda hacer algún reparo al desarrollo del guión pero no es más que una anécdota para el estridente y locuaz relato…

LOS DEMONIOS ES UN FILME QUE DEBE VERSE POR LIBRE OBLIGACIÓN…YA QUE ES UNO DE LOS TANTOS PORTALES HACIA EL PARAISO DE SENSACIONES PLACENTERAS QUE NOS AFANAMOS BUSCANDO EN ESTA TIERRA Y QUE JAMÁS ENCONTRAREMOS, MIENTRAS NOS AFERREMOS A LIMITANTES SEUDOESPIRITUALES…