sábado, 4 de abril de 2009

CARRETERA PERDIDA (David Lynch, 1997)

















CARRETERA PERDIDA


AÑO: 1997
PAÍS: ESTADOS UNIDOS
DIRECCIÓN: DAVID LYNCH
PRODUCCIÓN: DEEPAK NAYAR, TOM STERNBERG, MARY SWEENEY
PROTAGONISTAS: BILL PULLMAN, PATRICIA ARQUETTE, BALTHAZAR GETTY, ROBERT BLAKE, NATASHA GREGSON, RICHARD PRYOR.


ARGUMENTO:

Un jazzista que vive junto a su novia comienza a sentirse en un estado de irrealidad debido a las profundidades del alma (todo parte cuando recibe una llamada en el citófono de su casa donde le anuncian que un tipo que no conoce ha muerto). Además, a partir de una mañana empiezan a recibir unos paquetes que contienen una cinta de video en la que se muestra su propia casa por fuera. Lo realmente inquietante es que de pronto la imagen ya no sólo exhibe la fachada de la vivienda, sino que deja ver el interior e incluso la habitación donde duermen… paralelamente, conoce o reconoce a un misterioso personaje, el que nunca queda claro si pertenece a esta realidad o es producto de su imaginación, quien le asegura vive junto a ellos… la locura en su mente continúa evidenciándose lo que lo lleva a presenciar una cinta donde observa la muerte de su novia a manos de él mismo… tras eso, es llevado preso y condenado a muerte, pero algo sucede… de un día para otro es otra persona, un joven mecánico que a los ojos de la policía había desaparecido y es dejado en libertad, allí se inicia otra historia, en apariencia diferente, pero muy conectada a la anterior. El joven se enamora de la mujer de un viejo mafioso (igual a la novia del jazzista) y tras un amorío deciden matar al esposo…


COMENTARIO:

Que ganas tenía de comentar una película de David Lynch… un gran director, dueño de una particular visión del cine y con un excelente sentido de lo ilógico de la razón humana… y me he decidido por este filme que a mi parecer es uno de sus obras más potentes y que reúne lo mejor de su personal dimensión… CARRETERA PERDIDA es un viaje hacia la nada… es decir, un viaje hacia lo desconocido y hacia lo que no se puede conocer a través de la razón y los sentidos pero que sí es posible acariciarlo por medio de las sensaciones surrealistas de nuestra inconciencia… Lynch nos propone una ruta de diversas emociones y estados donde es inoficioso realizarse preguntas o cuestionar la validez del recorrido… cuando Lynch abre la puerta sólo resta ser lo suficientemente atrevido para adentrarse en sus mundos donde se entremezclan los segundos de suspensión que aterrizan en nuestra cabeza y nos llevan por caminos en los que jamás habíamos pensado…
La película se divide en dos partes o mejor dicho dentro de la película hay un quiebre en la personalidad del personaje principal donde se representa que fácilmente es posible vivir o sentir diferentes caracteres o escenarios… en la primera parte, el personaje es un jazzista ensimismado, lacónico, que vive con una mujer bellísima, y donde esa alienación lo lleva a alejarse tanto de él como de ella… cuando están juntos en la cama es el instante donde más lejos se encuentran… y sólo la catarsis de tocar mientras en su cabeza atraviesa un silencio insondable es lo que logra ser una válvula de escape para la agonía que anida… un día cualquiera comienzan a recibir videos con imágenes de su propia casa, hasta que una de ellas los muestra durmiendo en su habitación… ese hecho más el encuentro “casual”, en una fiesta, con un oscuro personaje lo terminan por sumir en el océano de la inconciencia… el sujeto se le acerca en la fiesta y le queda mirando fijo y le pregunta si no se conocen… el jazzista le responde que no, ya que si fuese así, lo recordaría… el sujeto le insiste en que si se han visto… ¿pero donde?- acota el músico… en su casa… de hecho, estoy allí en este momento… un silencio aterrador cruza por la pantalla, el jazzista toma el teléfono celular del tipo y llama a su casa, comprobando la veracidad de lo que le decía el misterioso ente…
Una segunda parte cuenta la historia de un joven mecánico que se enamora de la esposa de un cliente que es un verdadero mafioso y decide matarlo… este relato es mucho más rápido y esconde un vértigo que disiente mucho del ritmo de la primera parte… y es aquí donde todo se desata y finalmente el espectador logra establecer ciertos puntos de unión entre una acto y otro…
La cinta está maravillosamente bien dirigida, con una gran banda sonora (característica de Lynch), una deliciosa fotografía y actuaciones de gran nivel… ahora bien, si como espectador le buscamos una comprensión narrativa estamos perdidos… lo único que hay que hacer con David Lynch es entregarse al juego que propone, a los mundos que construye a través de su creatividad (llena de acción, humor negro, pasión, emociones y reflexiones)… porque les aseguro que es una experiencia orgásmica…


UNA GRAN CINTA DE OBLIGADO VISIONADO PARA LOS ADICTOS AL FANTÁSTICO…