jueves, 8 de octubre de 2009

LOS ASESINATOS DE MAMÁ (John Waters, 1994)





























LOS ASESINATOS DE MAMÁ


AÑO: 1994
PAÍS: ESTADOS UNIDOS
DIRECCIÓN: JOHN WATERS
PRODUCCIÓN: JOHN FIEDLER, MARK TARLOV
PROTAGONISTAS: KATHLEEN TURNER, SAM WATERSTON, RICKI LAKE, MINK STOLE, MATTHEW LILLARD, MARY VIVIAN PEARCE, TRACI LORDS.


ARGUMENTO:

Beverly es una dueña de casa preocupada y correcta, con un esposo que la ama y un par de hijos adolescentes que sienten su dedicación, todo parece perfecto, pero… ella esconde unos gustos muy particulares por los asesinos en serie (tiene correspondencia con varios de ellos) y por todo lo que implique sangre y violencia…. los que se desatan cuando alguien de su familia es víctima de alguna persona que los dañe… es así como el profesor jefe de su hijo, el pretendiente de su hija, unos pacientes de su esposo, etcétera, verán sus cabezas en peligro de esta mama serial, quien no escatimará en nada con tal de ver feliz a sus seres queridos…


COMENTARIO:

Como mencioné en un comentario anterior sobre PINK FLAMINGOS, John Waters es considerado hasta hoy como el padre del cine TRASH (basura), por su marcada tendencia al exhibicionismo y a la chabacanería fácil, sobre todo por el cine de los setenta donde la ya nombrada película ícono de su filmografía, más COSA DE HEMBRAS y VIVIR DESESPERADAMENTE, se constituyeron en la trilogía del mal gusto gracias a sus historias políticamente incorrectas, en cuanto a los contenidos de sus cintas y a su puesta en escena explícita y descuidada… además es claro afirmar que Waters en sí, siempre fue un verdadero personaje digno de su obra por su imagen extraña y su forma de ser sin filtro… pero ¿qué sucedió con su cine luego de esa época?, ¿por qué muchos críticos coinciden en que se achanchó y perdió la chispa provocadora de antaño?, ¿será efectivo o mantendrá su visión salvaje de la vida?... pues bien, LOS ASESINATOS DE MAMÁ se rodó en 1994, luego de una opaca década de los ochenta donde sólo el trabajo en POLYESTER logró cierta notoriedad, y se transformó en una película que mostró otra faceta en Waters, aquella que guarda relación con la posibilidad de mantener su rebeldía, humor negro y sarcasmo en un alto grado, sin la necesidad de recurrir a escenas de extremo contenido sexual que funcionaron antes como el eje de su filmografía de culto… la cinta contó con el rol protagónico de Kathleen Turner como la mama asesina Beverly, lo que fue un acierto, ya que esta es una estupenda actriz, muy versátil, que dio el ancho magnífico a este papel de madre correcta pero obsesiva, con un humor negro aplastante que hace que el espectador sea un cómplice de ella, identificándose y simpatizando con sus crímenes, que a pesar de ser truculento, parecen una jugarreta irracional que desnuda lo torpe de la lógica. Waters se manda una comedia perfecta, con un guión atractivo, dinámico e inteligente, que por un lado va develando los detalles de la doble vida de Beverly pero por otro va encajando las piezas que justifican y exculpan a la mama serial… inolvidables son las escenas cuando Beverly acosa telefónicamente a una vecina que se “equivocó” al ocuparle el lugar de estacionamiento en un supermercado, la muerte del profesor de su hijo, el que comete el error de insinuar problemas en el hogar debido al gusto del muchacho por las películas de terror, el ataque al joven del que está enamorada su hija, en un mercadillo, sólo porque este la engaña con una sexy muchacha, el ajuste de cuentas con un matrimonio maduro, cliente de su esposo, que se burla de este, la muerte de una clienta del video club que atiende su hijo por ser intransigente al no respetar la regla de rebobinar las cintas al devolverlas, la persecución de Beverly al mejor amigo de su hijo por estar en el lugar equivocado y ser testigo de sus entretenimientos y las secuencias finales en el juicio… todo encaja y LOS ASESINATOS DE MAMÁ se vuelve un filme entrañable con lo mejor de la ironía de Waters hacia una sociedad gringa esquemática y estúpidamente ideal… Beverly es al final la ciudadana modelo ya que es tanta su obsesión por el respeto a las normas y reglas que termina haciéndolas respetar por la fuerza y quien ose transgredirlas se expone a la pena capital…
Les juro que la cinta la he visionado muchas veces y no cansa, por el contrario, entretiene se sobremanera y claramente uno concluye que es una película de peso, rodada con talento y creatividad…


GENIAL OBRA DE WATERS A LA ALTURA DE SUS OBRAS MAESTRAS…