lunes, 8 de diciembre de 2008

KILTRO (Ernesto Díaz Espinoza, 2006)












KILTRO


AÑO: 2006
PAÍS: CHILE
DIRECCIÓN: ERNESTO DÍAZ ESPINOZA
PRODUCCIÓN: DEREK RUNDELL
PROTAGONISTAS: MARKO ZAROR, DANIELA LLORENTE, MIGUEL ANGEL DE LUCA, CATERINA JADRESIC, ALEJANDRO CASTILLO, LUIS ALARCÓN, XIMENA RIVAS, MAAN SOO YOON.


ARGUMENTO:

Un joven pandillero llamado Zamir está completamente enamorado de la hija (Kim) de un maestro de artes marciales (Teran), desde que la rescató de un asalto y recibió un beso en agradecimiento. Sin controlar sus impulsos, golpea a quien se le acerca para impresionarla, pero no se da cuenta que su ternura es lo que Kim desea. Todo se verá alterado cuando aparezca Max Kalba, un hombre cuyo único objetivo en la vida es vengarse de Teran y su hija, ya que este último le “robo” el amor de su esposa. Es entonces donde la historia adquiere ribetes de drama-acción y será Zami el encargado de salvar a Kim y su padre, puesto que él también está ligado a la historia a través de su desaparecido progenitor, el que pertenecía a una secta de búsqueda espiritual.



COMENTARIO:

Hace su debut el joven director chileno Ernesto Díaz Espinoza (Mirageman), con esta película de artes marciales, donde se conjuga el género de acción, romance y drama. Un guión que mezcla el cómic, las pelis de karate de los setenta, así como referencias a los espaguettis westerns de Sergio Leone (tres aspectos que me matan)… con música y todo…(excelente acierto del compositor Rocco). El guión, propiamente tal, posee una estructura dinámica muy surrealista en medio de un escenario urbano (sector patronato de la comuna de Recoleta en Santiago) y natural como es la costa y el desierto chileno, dotándolos de un rol eléctrico necesario y audaz (con ganas de decir: ¡maldita sea, quiero estar ahí!), cada lugar es alucinante, desde la discoteque hasta el pueblito perdido en el norte chileno. Quizá como punto negativo, hay señalar que tiene algunos problemas de continuidad en la edición e interpretación (fluidez) que delatan los veintitantos del realizador, por ejemplo en algunos diálogos entre Kim y Zamir (hay ocasiones en que se aprecian muy robóticos, sin conexión entre ellos, falta química). La dirección de arte y la fotografía son un orgasmo, bellos paisajes y lúdicas sensaciones que se enmarcan con delicadeza en una cuidada banda sonora que seduce con una avidez carnívora…
Los personajes son bien delineados, aunque eso hace previsible el desarrollo de la película. Dentro de esto, las interpretaciones protagónicas (Zaror y Jadresic) son débiles, inexpresivas, pero se apoyan con inteligencia en los roles secundarios como el papel de Luis Alarcón, el malvado de Max Kalba, Teran y la madre de Zami (Ximena Rivas).
Marko Zaror, un actor extra de artes marciales en Hollywood, da rienda suelta a su destreza física y realiza coreografías atractivas, llenas de color y habilidad, aunque su registro de actor lo limita una enormidad.
La historia es simple y directa, lo que vale es entretener con calidad y eso se logra. Para ser una opera prima, es un buen paso, ya que abre la brecha del cine de acción fantástico con una pasión que chorrea como la sangre del film. Ernesto Díaz la rompe con una peli por sobre la media y eso en Chile es bastante…

RECOMENDABLE PARA LOS FANS DE LAS ARTES MARCIALES Y DE ACCIÓN EN GENERAL…
MUCHA PASIÓN Y UNA EXPERIENCIA RECONFORTANTE…