jueves, 11 de junio de 2009

LA MARCA DEL VAMPIRO (Tod Browning, 1935)












LA MARCA DEL VAMPIRO


AÑO: 1935
PAÍS: ESTADOS UNIDOS
DIRECCIÓN: TOD BROWNING
PRODUCCIÓN: E.J. MANNIX
PROTAGONISTAS: LIONEL BARRYMORE, BELA LUGOSI, CARROLL BORLAND, ELIZABETH ALLAN, LIONEL ATWILL.


ARGUMENTO:

Extrañas muertes están sucediendo en un pueblo rural de Checoslovaquia, entre ellas, aparece desangrado un importante hombre de negocios, el que presenta dos marcas en el cuello. Para el jefe de policía el tema de las marcas no representa nada de importancia, ya que atribuye el hecho a la idiosincrasia del lugar, por lo que decide continuar la investigación hasta encontrar la verdadera causal de muerte. Como contraparte, el médico del pueblo está convencido de que las leyendas de vampiros tienen asidero y todo indica que es el Conde Mora y su hija Luna los causantes de estos ataques y muertes… es en este escenario donde surge la figura del profesor Zelen, quien ratifica la existencia de estos seres de la noche y opta por cuidar el bienestar de la hija del acaudalado fallecido y su novio, por cuanto están siendo acosados por las mismas figuras espectrales…


COMENTARIO:

Sin dudas una de las grandes películas de Browning durante su mejor momento, esta cinta es un remake de un mudo largo anterior, del propio realizador, llamado LA CASA DE LOS HORRORES de 1927 protagonizado por Lon Chaney… este gran filme cuyas copias han desaparecido… pero bien, lo que nos compete hoy es hablar sobre el remake de 1935 protagonizado por el escalofriante Bela Lugosi y por el correcto Lionel Barrymore, bajo el nombre de LA MARCA DEL VAMPIRO… un esplendido espectáculo gótico y fantasmal que posee todo el encanto de las producciones de antaño en materia de terror de monstruos. Hacía cuatro años que Lugosi había cooperado con Browning en la magistral DRÁCULA y esta vez el papel que le correspondió al actor de origen húngaro, no distó de esa magnífica interpretación del señor de la noche… el cuento va de un territorio rural en Checoslovaquia donde las leyendas sobre vampiros están a la orden del día… los forasteros lo encuentran pintoresco, pero los habitantes del lugar saben que detrás de las historias folclóricas se esconde una verdad de horror donde se mezcla el vampirismo y los muertos vivientes… es así como un acaudalado hombre de la zona muere en extrañas circunstancias, ya que fue encontrado tendido en su escritorio sin una gota de sangre y con dos orificios en el cuello… el médico del pueblo es el primero en sindicar este hecho como un ataque de vampiros, más el policía que investiga encuentra que eso no es más que mierda ignorante y requiere la opinión de un profesor investigador, que lamentablemente para él, le corrobora la versión del facultativo… ¿pero quién es entonces el asesino?... los dardos apuntan a un conde de apellido Mora y su bella y gélida hija Luna, quienes habitan un abandonado castillo y cuyas apariencias harían temblar hasta a Dios mismo… la palidez de sus rostros, su andar como si estuvieran volando, su mudez, sus miradas penetrantes y su horrible costumbre de salir de noche… el filme está muy bien realizado y dentro de la hora de duración no sólo tenemos una historia de terror puro, sino que Browning se da maña de construir un relato policiaco de venganzas y envidias, ya que tras la muerte del viejo millonario la fortuna es heredada por su única hija, lo que claramente será una tentación para los que la rodean, empezando por su novio y su tutor… la dirección está impregnada de un buen ritmo, primeros planos, profundidad de campo, secuencias tenebrosas, sustentadas en la elevada fotografía en blanco y negro, que hace aun más expresiva las actuaciones de los protagonistas y construyen geniales escenas como la aparición de Luna transformándose de vampiro a ser humano, los recorridos por el cementerio y las apariciones en la mansión del rico asesinado … Lugosi, casi como una copia de su DRÁCULA unos años antes, está divino como el vampiro sinistro con un hilo de sangre que mana desde su sien y Borland, sin duda, ya está dentro de las féminas más terroríficas de la historia con una figura débil e inexpresiva… como dato, decir que originalmente la cinta dejaba entrever una relación incestuosa entre el conde Mora y su hija, desde donde provendría la maldición que los volvería vampiros, pero los productores se opusieron a ello y eso quedó solamente en un deseo truncado de Browning… así y todo, la película es una muestra del buen cine de terror de los treinta, que transformó a su director en uno de los más importantes de la historia… más encima el final es completamente sorpresivo y deja al espectador como si hubiese recién despertado de una fantasmal pesadilla…

UNA CINTA CLÁSICA DE CULTO, HECHA CON PURO TALENTO Y RECOMENDABLE POR DONDE SE LE MIRE…