miércoles, 18 de marzo de 2009

END OF THE LINE (Maurice Devereaux, 2006)









END OF THE LINE


AÑO: 2006
PAÍS: CANADÁ
DIRECCIÓN: MAURICE DEVEREAUX
PRODUCCIÓN: MAURICE DEVEREAUX
PROTAGONISTAS: ILONA ELKIN, NICOLAS WRIGHT, NEIL NAPIER, EMILY SHELTON, TIM ROZON, NINA FILLIS, JOAN Mc BRIDE, DANNY BLANCO.


ARGUMENTO:

La enfermera de un psiquiátrico recibe un extraño sobre que contiene dibujos sobre diversos lugares que conoce pero adornado con tétricas criaturas… más tarde, al ir a tomar el metro para volver a casa, recibe el acoso de un sujeto extraño, del que logra salvar… una vez dentro, el metro comienza a andar, pero al poco camino se detiene súbitamente ya que alguien activo el botón de emergencia… todo oscuro, todo misterioso… es allí donde se desata el ataque furioso y redentor de un grupo de personas pertenecientes a un grupo religioso que intenta salvar almas a través de la muerte…


COMENTARIO:

¡Que buena película!... hace mucho tiempo que no veía algo tan entretenido que me haya hecho pasármela tan bien… esta peli canadiense del director Maurice Devereaux es una muestra de que con ingenio y talento se pueden lograr muy buenos productos que conjuguen la entretención pura y donde se deslicen elementos no menos interesantes como ciertos temas que están presentes en la sociedad y que tal parece son invisibles para la mayoría de los seres humanos. Ya antes nos había entregado otro filme destacado como SLASHERS y ahora con END OF THE LINE, Devereaux nos relata la historia de los excesos y majaderías de la humanidad vistos con los ojos de una enfermera que tiene la mala suerte de abordar el metro justo cuando estaba programada una revuelta de proporciones entre los fieles de un grupo religioso que se sueltan matando a cuanta persona encuentran con tal de salvar sus almas… la película posee una estructura similar a la de aquellos filmes de la década de los ochenta, ambientados en lugares lúgubres y donde el chiste apunta a un grupo de personas acechadas por algo maligno que ven irremediablemente como van cayendo uno a uno… me recordó a la peli DEMONS de LAMBERTO BAVA… pero esta vez, Devereaux lo mezcló con un toque de fin de mundo y dio a luz una cinta macabra sobre la autodestrucción… porque el argumento, a pesar de que menciona a Dios durante todo el metraje, nunca trata directamente sobre él, sino sobre la decadencia de los seres humanos en cuestiones espirituales que llevan a una degeneración mental… ya no existe nada más en qué creer y lo que nos ofrecen lo vemos como una porquería sin sentido… el ser humano quiere ir más allá y eleva su angustia interna en traducciones personales sobre paraísos y mundos hermosos que nos esperan… además, hay que ser francos, hoy vemos como en todas partes no faltan los sujetos que comercian con la fe de las personas, un bien realmente escaso, que ven en la desesperanza el negocio ideal… esto, aplicado al filme, tiene ribetes brutales ya que el grupo religioso que desmadra la matanza, funciona gracias a las órdenes que les da un reverendo que sólo apreciamos en carteles publicitarios… primero, les suena un localizador… segundo, leen el mandato… tercero, sacan un crucifijo donde se esconde una daga y cuarto se sueltan matando personas… hombres, mujeres, niños o viejos… todos están en los planes del señor y deben morir para ser salvos…
La película tiene momentos muy buenos y escalofriantes como cuando se dejan ver por primera vez los fieles de la secta, cuando la señora líder del grupo acuchilla al amigo de la protagonista, cuando se enfrentan a un par de niños pertenecientes a la secta o cuando, en otro vagón, un grupo de tres sujetos extraen sus armas blancas y apuñalan sin arrepentimiento a los viajeros, mientras claman al cielo: “¡Dios es amor, Dios es amor!” o “¡Dios te ama!”… esa parte me remeció…
Una buena película que tiene sus méritos propios y que está correctamente filmada… las actuaciones son creíbles y la ambientación es fabulosa… quizá no se convierta en una obra magna o maestra pero tiene lo suyo y eso ya es suficiente…

LA RECOMIENDO POR LA TEMÁTICA Y LA ENTRETENIDA PUESTA EN ESCENA…