miércoles, 24 de diciembre de 2008

LA VIDA ME MATA (Sebastián Silva, 2007)













LA VIDA ME MATA

AÑO: 2007
PAÍS: CHILE
DIRECCIÓN: SEBASTIÁN SILVA
PRODUCCIÓN: JUAN DE DIOS, PABLO LARRAÍN
PROTAGONISTAS: GABRIEL DÍAZ, CLAUDIA CELERÓN, DIEGO MUÑOZ, CATALINA SAAVEDRA, RAMÓN LLAO, ALEJANDRO SIEVEKING, BÉLGICA CASTRO.

ARGUMENTO:

Un joven aficionado al cine (Gaspar) vive obsesionado con la muerte, desde el fallecimiento de su hermano, esto se acrecienta desde que interviene en el cortometraje surrealista de una amiga, relacionado con el tema y desde que su abuelo sufre una enfermedad terminal. Es en este panorama en que conoce a Alvaro, un tipo con el que traba amistad en un funeral y al cual va identificando como su hermano…


COMENTARIO:

El tema de la muerte es el eje de este largo chileno que pasó desapercibido en salas de cine y en tiendas de DVD… seguro que porque a la mayoría de las personas les molesta o incomoda hablar de la muerte como tema. Siempre hay mucho que decir... nunca existen dos posturas similares y la del cineasta Sebastián Silva no es la excepción: LA VIDA ME MATA es la confluencia de muchas formas de ver la muerte: como una larga agonía, como un suceso anónimo y frío, como una razón para vivir, como un juego psicodélico o como una sucesión de supercherías religiosas… y ese quizá es su fuerte pero también su debilidad, ya que Silva no logra cuajar un guión sólido y contundente, con una historia fluida y libre de parches visuales que desvirtúan el tema en cuestión y le resta fuerza al relato.
Por un lado, tenemos la historia de Gaspar, un muchacho que debe cargar con la tristeza de la muerte de su hermano, con la muerte en estado terminal de su abuelo, con la muerte mental de su abuela y con la muerte, como razón de vida, de su madre (que busca refugio en el esoterismo). Además participa en la filmación de un corto para una amiga sobre la muerte surrealista con toques de humor negro. Todo en su vida es oscuro e inexplicable, esto lo lleva a reiterados intentos de suicidio y a sufrir constantes pesadillas. En este panorama conoce a Álvaro, un joven venido del sur de Chile, que llega a la capital para asistir al funeral de una prima lejana… allí, en medio del dolor externo e interno, se conocen y fraguan una amistad que Gaspar simbolizará como la relación con su hermano (al final Álvaro será una especie de ángel de la muerte).
LA VIDA ME MATA tiene buenos momentos como el cumpleaños feliz en el cementerio, la visita de la muerte al anciano, la obsesión por ver morir un ser vivo de Álvaro y Gaspar (primero matar un pájaro, van a la morgue de un hospital a observar un cadáver y después ven morir al abuelo), pero nunca logra despegar como un filme definido y maduro. Cuenta con buenas ideas pero pésimos planteamientos, siempre después de una buena escena surge una que le hecha tierra a la anterior (en general burda y sin aporte). Las actuaciones son aceptables (menos la del protagonista y algunos personajes que están demás), destacando al personaje del abuelo, a Margarita (la hija) y a la muerte, representada por la excelente actriz chilena Bélgica Castro… la puesta en escena es cuidada, con una fotografía en blanco y negro, pero la dirección es algo plana y poco asertiva en cuanto a la claridad de la narración cinematográfica.
Confieso que la muerte es una gran obsesión para mí, es por ello que no le perdona ciertas licencias estúpidas que se dan en esta película que pudo ser una gran obra. Pero hay que destacar entre la muerte y la forma de morir… todos los días me cuestiono sobre ella y siento que está muy presente… pero más allá de la muerte entendida como perecer, me refiero a la muerte de representar un personaje, dejando de lado los ecos de las cavernas internas… esos que rebotan lado a lado y guardan nuestra esencia.

LA VIDA ME MATA ES UNA ACEPTABLE PELÍCULA QUE INTERESA MÁS POR EL FONDO QUE POR LA FORMA…