jueves, 28 de mayo de 2009

ANGELES Y DEMONIOS (Ron Howard, 2009)
















ANGELES Y DEMONIOS


AÑO: 2009
PAÍS: ESTADOS UNIDOS
DIRECCIÓN: RON HOWARD
PRODUCCIÓN: JOHN CALLEY, BRIAN GRAZER
PROTAGONISTAS: TOM HANKS, EWAN Mc GREGOR, AYELET ZURER, STELLAN SKARSGARD.


ARGUMENTO:

El profesor experto en teología Robert Langdon (Tom Hanks) vuelve a las andanzas al ser convocado por el Vaticano para que investigue sobre la supuesta reaparición de una antigua secta llamada Los Iluminati, quienes han sido declarados enemigos de la Iglesia Católica y, por la misma situación, pretenden acabar con la misma a través de poderosos explosivos instalados en lugares estratégicos de la sede cristiana… Langdon tendrá entonces, junto a una bella científica italiana, que desenmarañar el misterio que se oculta tras las manifestaciones de la secta y actuar antes que ellos…


COMENTARIO:

Película basada en la novela homónima de Dan Brown, ANGELES Y DEMONIOS, publicada en 2000, como una continuación de EL CÓDIGO DA VINCI, es la segunda entrega que tiene como protagonista a este particular investigador de temas religiosos, Robert Langdon (Hanks) y al director Ron Howard tras las cámaras… claramente tras el éxito de EL CÓDIGO DA VINCI, los productores que ya habían adquirido los derechos de la novela junto a los de la primera cinta, se embarcaron en el financiamiento de este filme, donde Hanks cortó cerca de 50 millones de dólares… y como buena producción comercial de Hollywood ha sido grito y plata en cuanto país se ha presentado, con un aparataje de merchandising de lujo y una promoción que es capaz de hipnotizar hasta al espectador más escéptico… pero ¿por qué tanta maravilla aparente?... ¿es acaso este largo una buena película hablando en términos de calidad?... lo primero que debo decir es que ANGELES Y DEMONIOS conoce a la perfección las reglas del mercado, vale decir, invertir poco (que en gringolandia es bastante) y cosechar una montaña de billetes verdes, con grandes efectos especiales, una temática polémica, actores de renombre que acrecienten la taquilla y un director como Howard que, con el tiempo, se ha transformado en el niño símbolo de los realizadores norteamericanos utilitarios, que en base a la optimización de recursos con grandes resultados, son considerados en el país del norte como artesanos que conocen el juego de la industria… basta recordar la trayectoria de este director con películas más bien mediocres pero que debido a su nivel de producción son el menú perfecto para las grandes masas de personas con una sola premisa en su mente: entretención burda pero efectiva… así es como se vienen a mi cabeza filmes como SPLASH, COCOON, UN HORIZONTE LEJANO, APOLLO 13, UNA MENTE BRILLANTE y EL CÓDIGO DA VINCI… un cóctel de productos bien ejecutados y que, con algunas excepciones, son recordados como aceptables dentro del impacto comercial cinematográfico…
En esta ocasión, el metraje versa sobre el investigador religioso Robert Langdon quien es contactado por el Vaticano para hacer frente a una peligrosa secta anti-católica como fueron los Iluminati, y que esta vez, pretenden destruir la esencia cristiana al acabar con la Santa Sede por medio de bombas colocadas en puntos estratégicos del lugar… el resultado, que responde a las interrogantes antes mencionadas: EL FILME ES UN ASCO… así de simple y sencillo… como bomba de dólares ha funcionado y continuará haciéndolo, pero en cuanto calidad fílmica nada… ante todo la película está muy mal planteada, vertiginosa pero absolutamente sin consecuencia argumental lo que la transforma en dos horas de acción al por mayor despojadas de una historia más trabajada y real… si la verdad es que en algunos momentos parece ser un filme para el Bruce Willis de los ochenta o para el Jason Staham de hoy… no hay fondo y la supuesta acción no es más que vueltas en círculo donde el protagonista enloquece buscando las bombas sin lograrlo… claro está, que para pasar desapercibida en este aspecto, los guionistas inyectaron al argumento de intrincada información histórica con el fin de hacerla creíble y de peso… mucha paja molida y nada sustancial… las actuaciones son planas y ni siquiera Tom Hanks se salva del descalabro, durante todo el metraje parece incómodo y no logra sobreponerse a un personaje impávido… lo mismo, aunque con algunos matices, sucede con Ewan Mc Gregor, quien encarna a un sacerdote que es el que comisiona a Langdon para cumplir su misión, terminando casi al final de la cinta en una suerte de gran candidato para asumir como Papa (todo el largometraje transcurre en la instancia de elección del nuevo pontífice)… la dirección de Howard no ayuda en demasía y ANGELES Y DEMONIOS naufraga en una suerte de planos efectistas que se apuntan a la emoción barata del espectador, en medio de un ritmo intransigente y sostenido, sin las variaciones necesarias para ir un poco más al fondo de una mera historia de intriga y suspenso hollywoodense…
Con todo, creo y siento que los espectadores frecuentes de los cines, los que hacen taquillera o impopular a una película, lucen su falta de exigencia y marcada complacencia a los productos que la industria comercial dicta como alternativas de primer nivel…
Lo único destacable ocurre sobre el final de la cinta, cuando se descubre todo el entuerto y el rol de Ewan Mc Gregor adquiere otras dimensiones, aunque esperadas, pero con el ruido que merecen las grandes superproducciones…

UNA MEDIOCRE Y DESECHABLE CINTA COMERCIAL QUE NO APORTA NADA NUEVO AL CINE DE SUSPENSO, INTRIGA Y ACCIÓN…