miércoles, 22 de octubre de 2008

UN HACHA PARA LA LUNA DE MIEL (Mario Bava, 1970)





UN HACHA PARA LA LUNA DE MIEL


AÑO: 1970
PAÍS: ITALIA-ESPAÑA
DIRECCIÓN: MARIO BAVA
PRODUCCIÓN:MANUEL CAÑO
PROTAGONISTAS: STEPHEN FORSYTH, DAGMAR LASSANDER, FEMI BENUSSI, JESÚS PUENTE.


ARGUMENTO:

Un asesino psicótico de jóvenes mujeres que están de novias, decanta su engranaje mental a través de un feroz relato en primera persona que explica, en parte, sus motivaciones y decora el mundo humano en el que se mueve.



COMENTARIO:
Durante la década de los sesenta, Mario Bava, había dado a luz una serie de filmes revolucionarios en lo que respecta el cine de terror y suspense. Atrás había quedado el mecánico y preciso modo de narrar de Hitchcock, ya que Bava le había otorgado al género una atractiva paleta de colores psicológicos y formas nuevas de llevar a la pantalla grande una película; movimientos de cámara sugerentes, estimulantes y alucinógenos. El director italiano le dio altura surrealista a historias que no habrían pasado de narraciones lógicas en manos de cualquier otro cineasta que no hubiese aportado nada. Tenemos que su primera gran obra fue LA MASCARA DEL DEMONIO, con tintes expresionistas, ambiente y ritmo en el decantamiento de la historia. Luego muchos concuerdan con mencionar SEIS MUJERES PARA EL ASESINO (1964)(quizá por ser el primer giallo de la historia) y OPERAZIONE PAURA (1967) por la consolidación de un sello fílmico. Tras esa década, surgieron cineastas como Dario Argento que tomarían la posta del género pero sería Bava quien daría un nuevo golpe de timón con la película UN HACHA PARA LA LUNA DE MIEL, un giallo desconocido y despreciado pero para mi, un film de calidad y donde Bava hace gala de toda su potencia visual (por algo fue un connotado director de fotografía) y su forma, para entonces, original de estructurar el largometraje.


Vamos por parte, tenemos un giallo en el que de un inicio de devela quien es el asesino (este fue el gran motivo por el que muchos seguidores del cineasta y del género se rebelaron en contra de la obra), es aquí donde Bava construye un relato que transcurre el la psiquis del protagonista, mostrando su mundo interno y sus obsesiones. Es plasmar en imágenes la rica variedad de alucinaciones visuales y sensoriales que desfilan en la mente de un esquizofrénico. Asesina, una y otra vez, sin piedad, pero con un cuidado estilo. Todo apunta a que las mujeres jóvenes que están de novias gatillan en él una puerta exploratoria al universo enfermizo que le causa placer y dolor (traumas y obsesiones). Si a eso sumamos la presencia de una esposa sesgada y manipuladora y de un policia acertivo pero estúpido, tenemos un cuadro sinuoso en el que se mueve nuestro protagonista. Las interpretaciones son muy buenas, así como la fotografía y la edición, con altas dosis de suspenso a pesar de los años. Vale también destacar la música y los efectos sonoros en algunas escenas. Quizá el guión presenta ciertos puntos bajos como la subyugación de la historia personal del protagonista a una historia de fantasmas con momentos que podían haber sido mejores, pero ello no pasa más que a un segundo plano de lo realmente rescatable de la película. Además Bava hace un paralelo sobre la violencia en la ficción y realidad, tomando para eso un film de su autoría como es LAS TRES CARAS DEL MIEDO de 1963. Es un análisis despojado de cualquier sorna grave, donde se ve la evolución del cine de terror y suspenso de una década a otra.

Película imprescindible para los que gozan con Mario Bava como para los amantes del terror, ya que se darán cuenta del aporte de este cineasta italiano al género (sobre todo a los subproductos de psycokiller que más tarde ahondaría con BAHÍA DE SANGRE (1971) y que darían pie a filmes como HALLOWEEN, LA SERIE DE MARTES 13 y otras de asesinos seriales.

Una joya a descubrir del maestro.