viernes, 24 de julio de 2009

LOS CRÍMENES DEL MUSEO DE CERA (André de Toth, 1953)























LOS CRÍMENES DEL MUSEO DE CERA


AÑO: 1953
PAÍS: ESTADOS UNIDOS
DIRECCIÓN: ANDRÉ DE TOTH
PRODUCCIÓN: BRYAN FOY
PROTAGONISTAS: VINCENT PRICE, FRANK LOVEJOY, CAROLYN JONES, PAUL PICERNY, ROY ROBERT, CHARLES BRONSON.


ARGUMENTO:

Un escultor de estatuas de cera que ama la belleza se ve enfrentado a su ambicioso socio quien desea recuperar lo que invirtió en el negocio, aduciendo que las figuras de época bellas del escultor no atraerían a nadie. Es por ello, que le propone incendiar el lugar donde están exhibidas y el taller para cobrar el seguro, al ser rechazada su propuesta, ya que el escultor no sólo ama el arte sino que ve a las figuras como entes vivos y cercanos a su mundo… es así como el socio, en un acto de ira, quema todo el lugar, con el escultor dentro y cobra el seguro… lo que no sabía es que este logra escapar, aunque muy desfigurado, y a raíz del trauma de perder lo que amaba, se vuelca al terror y al dolor, colocando un museo de cera donde se representan los crímenes históricos más atroces y aquellos contemporáneos que han causado revuelo, no sin antes vengarse de su antiguo socio, haciendo aparecer su cadáver colgando en un ascensor presuponiendo un suicidio… a partir de este hecho, el escultor, con la ayuda de un par de discípulos, se obsesionará con reproducir las figuras de cera más monstruosas, para lo cual utilizará cuerpos muertos, entre ellos, algún agente policial, su desleal socio, la novia de este y su más grande anhelo, la amiga de esta última, ya que es el fiel retrato de la mejor pieza que poseía en su anterior museo de la belleza… sólo ella podrá dar luces de este maligno y traumado ser que habita en la ciudad para que la policía pueda dar con su paradero…


COMENTARIO:

Primera cinta de terror en tres dimensiones estrenada por la Warner Brothers y que mejor que contar con Vincent Price en su elenco, sin duda dos aspectos atractivos que augurarían buenos dividendos, ahora bien, personalmente siento que el encanto de este filme, que conserva hasta hoy, radica esencialmente en la presencia de Price, quien ya venía de una extensa carrera en el cine, en diversos géneros, y que estaba dando sus primeros grandes pasos dentro del terror propiamente tal… el resultado no podía ser otro, los primeros veinte minutos la película promete, luego que el escultor (interpretado por Price), amante de la belleza, tiene un encontrón con su socio, quien a modo de recuperar su capital no encuentra nada mejor que incendiar el museo que con tanto trabajo había levantado el artista… ese escena es magnífica y ver a Price rodeado por las llamas, sólo con las figuras de cera derritiéndose es una obra macabra, tierna y terrorífica, ya que uno sospecha lo que vendrá después: venganza, asesinatos y un nuevo museo de cera pero esta vez dedicado a lo horrible, a aquello que nos gustaría desterrar de la mente, pero que es imposible… el escultor se aboca a levantar un museo de gran atractivo comercial, representado los crímenes más brutales y los que hayan causado mayor impacto dentro de la sociedad de la época… en este marco, no pudo olvidar a su antiguo “amigo” (el que le prendió fuego a sus amadas esculturas) y tras asesinarlo, tomó su cadáver para incluirlo en un sitio preferencial… será entonces este su secreto: cuerpos muertos rescatados de la morgue bañados en cera y moldeados bajo un proceso supervisado por él y ejecutado por dos discípulos muy aleccionados (uno de ellos el joven Charles Bronson como Igor)…
El desarrollo de la cinta es previsible pero no menos atractivo, puesto que por un lado tenemos un guión básico, donde se entremezclan el drama, el amor, el odio, la venganza, la muerte y la magnética personalidad de los personajes de Price, quien representa todo el trauma que le dejó el hundimiento de su mundo y su posterior contacto con el dolor y aquellos sentimientos negativos que van socavando el alma… sólo el reencuentro con una muchacha que le recuerda su más amada escultura lo hará perder la cabeza y lo entregará a las autoridades… y por otro lado tenemos una estructura sencilla, con escasos momentos de tensión o suspenso, con una dirección justa, pero sin aprovechar el potencial de la historia y del actor principal… inclusive se da maña de hacer algunas alusiones de corte cómico que pierden al espectador y lo remiten sólo a algunos momentos destacables: el museo en llamas, cuando el personaje principal devela su identidad física y persigue a la muchacha que le recuerda a su amor y el tour por el nuevo y tétrico museo… lamentablemente el final es débil y uno se queda con el aporte de Vincent Price a este largo, el cual es la gran razón por la que LOS CRÍMENES DEL MUSEO DE CERA se recuerda con simpatía y añoranza…

UNA CINTA DÉBIL QUE SÓLO BRILLA POR LA GENIAL INTERPRETACIÓN DE VINCENT PRICE…