domingo, 14 de junio de 2009

MUÑECOS DIABÓLICOS (Tod Browning, 1936)











MUÑECOS DIABÓLICOS


AÑO: 1936
PAÍS: ESTADOS UNIDOS
DIRECCIÓN: TOD BROWNING
PRODUCCIÓN: TOD BROWNING
PROTAGONISTAS: LIONEL BARRYMORE, MAUREEN O’SULLIVAN, FRANK LAWTON, ROBERT GREIG.


ARGUMENTO:

Un hombre de negocios, presidente de un importante banco, es traicionado por sus socios y enviado a prisión, de la cual huye, tras 17 años, en compañía de un extraño hombre… este lo invita a su casa donde son recibidos por la esposa del sujeto misterioso, donde descubre un sorprendente y horroroso secreto: el tipo ha descubierto la fórmula para empequeñecer a todo ser vivo (hace pruebas con perros) y tiene como gran objetivo dominar al mundo, ya que, según dice, con dicha fórmula es capaz de controlar las necesidades de la humanidad… al principio el impacto del hecho lo hacen retroceder, pero tras la muerte accidental del dueño de la fórmula, y alentado por las ansias de venganza en contra de quienes lo encarcelaron injustamente harán cambiar su opinión, puesto que ese suceso hizo que perdiera el amor de su mujer (ya muerta) y de su querida hija… a esto se suma la ascendencia que influye en él de parte de la viuda, quien está obsesionada con plasmar en la realidad los devaneos de poder de su difunto esposo… es así como, tras cartón, prueban la fórmula en una empleada que tenía la mujer y luego de ver que funciona, se trasladan a París para extender sus efectos…


COMENTARIO:

Tras ver MUÑECOS DIABÓLICOS (basada en la novela “Burn, witch, burn” de Abraham Merritt) no sabía muy bien cómo escribir el comentario… por un lado esperaba encontrarme con las atmósferas tétricas tan bien logradas por Browning en sus otras películas…eso no ocurrió… también esperaba tener cita con monstruos reales o ficticios que son los protagonistas de la mayoría de sus cintas de terror fantástico… en parte… entonces, después de pensarlo un poco, llegué a la conclusión de que estaba frente a una obra que conjugaba tanto la fantasía, la estructura policial y el profundo drama, bastante bien filmada por lo demás, pero con una clara espina: en el filme, el tema del drama interno del protagonista por limpiar su nombre y recuperar el amor de su sacrificada hija se superpone a la historia lúdica de estos seres humanos transformados en muñecos, a los que sólo era posible controlar a través de pensamientos, ya que su cerebro no alcanzaba a funcionar por si solo… lo que trae como consecuencia la falta de aprovechamiento de un aspecto fantasioso más radical que, si uno lo piensa detenidamente, daba para una estupenda peli de terror siniestro, con los muñecos siendo inofensivos por fuera pero llenos de maldad diabólica por dentro, aunque me imagino que para la época no era mucho lo que se podía hacer… el cuento es que Browning se va más por la ruta del drama y de la venganza del protagonista, quien se vale de los muñecos para destruir a sus ex socios y para ganarse el respeto y la admiración de su hija… todo en la piel de una inofensiva viejita (magistralmente interpretada por Lionel Barrymore) que se dedica a “vender” estos juguetes novedosos ayudado por la viuda del inventor (una mujer de aspecto monstruoso y coja)… Browning es claro en ese afán, toda vez que concluida la venganza, el sujeto se rebela en contra de la viuda y abandona los delirios de grandeza de ella… técnicamente la película es correcta, bien realizada, fotografiada y actuada, con actores que Browning conocía bien y que encajan justo con el tono que les impregna a sus filmes… dentro de su filmografía es un título interesante pero no el mejor, ya que mientras más lúdico ha sido en sus largometrajes, de mejor manera ha logrado plasmar su incuestionable talento, donde evidentemente se aprecia una clara influencia en cineastas del fantástico como el gran Jack Arnold de los cincuenta…


REGULAR PELÍCULA DE BROWNING QUE, AUN SIENDO ALGO DESCONOCIDA, SE HA GANADO EL DERECHO DE SER CONSIDERADA UN CLÁSICO DEL FANTÁSTICO MUNDIAL…