lunes, 2 de febrero de 2009

EL HOMBRE DE MIMBRE (Robin Hardy, 1973)





















EL HOMBRE DE MIMBRE


AÑO: 1973
PAÍS: REINO UNIDO
DIRECCIÓN: ROBIN HARDY
PRODUCCIÓN: PETER SNELL
PROTAGONISTAS: BRITT EKLAND, CHRISTOPHER LEE, DIANE CILENTO, EDWARD WOODWARD.


ARGUMENTO:

Un recto y disciplinado policía (Howie) recibe una carta donde se le solicita ayuda para averiguar el paradero de una niña de 12 años de la que no se tiene rastro. El lugar del remitente proviene de una isla perdida frente a Escocia, hacia donde viaja en avión. Una vez allí, el uniformado va percibiendo la extraña forma de comportamiento que impera en la isla y la serie de creencias y rituales que transforman el poblado en un mundo surrealista cuya atmósfera se va tornando más y más opresiva para el forastero…



COMENTARIO:

Una obra británica de peso, pero de real peso, la verdad es que la historia de EL HOMBRE DE MIMBRE es arrebatadora y estimula la creatividad mental del espectador sin dejar de sacudirlo ni por un instante… la historia se desliza a través de los ojos del sargento Howie, un uniformado de formación personal estricta y con valores morales arraigados en su formación cristiana. Una vez que recibe una carta de auxilio (acompañada de una fotografía) para ubicar el paradero de una niña, el sargento adquiere un compromiso de vida con el caso, por lo que se juega entero en resolver la enigmática desaparición… el sitio: una isla frente a Escocia, gobernada por Lord Summerisle, quien es descendiente de la familia que compró el lugar hace años… allí es tratado como un Dios y todo lo que emana de su boca es ley para los lugareños… al principio, los habitantes toman distancia del policía y coinciden en que la niña que él busca no existe… primera cosa rara, pero hay más… las creencias, enseñanzas y ritos espirituales distan mucho de su formación cristiana (las iglesias y cementerios son ruinas abandonadas) y de cualquier culto conocido… aquí todo está referido a la exaltación de una sexualidad libertina… donde predominan la adoración al dios del sol y a la diosa de la cosecha, a los que cada primero de mayo se les brindan diversas ofrendas y sacrificios (animales y hasta seres humanos)… es aquí donde Howie entra a sospechar de que la niña no está muerta (encuentra el cuerpo de una liebre en lugar de su cadáver) sino que posiblemente secuestrada y encerrada para el sacrificio…
El filme es alucinante… no hay otro calificativo, el clima que se respira da cuenta de ello (imágenes bizarras y dignas de la más dulce pesadilla), las actuaciones son muy buenas, sobre todo la de Edward Woodward como el policía, Christopher Lee en el rol del líder Lord Summerisle y la bellísima Britt Ekland en el papel de una libertina mujer de la isla… el guión está muy bien desarrollado aunque pudo llegar más lejos en la construcción de algunas escenas para acentuar el shock del protagonista (cuando conversa con las compañeras de la niña, en el cementerio, cuando presencia los bailes desnudos de las mujeres y la celebración de la fiesta de mayo con disfraces y todo, cuando es seducido por la mujer del bar y, por supuesto, la escena final: un deleite… sin dudas un filme de culto que aun impacta y causa escozor entre los espectadores que viven de acuerdo a reglas morales y valóricas impuestas por la sociedad en que se mueven… la película contiene variadas lecturas al respecto, primero tenemos al protagonista que representa la sesgada visión cristiana frente a una secta de creencias tan fuertes y gravemente potenciales como las de Howie, con un líder de gran ascendencia que plantea formas de comportamiento singulares y escandalosas para los seres que se identifican con el policía… simbología fálica, creencia en la reencarnación, en dioses, con habitantes proclives a conductas lascivas que, para mí gusto, desnudan algo que hace mucho tiempo cae de maduro: LA RELIGIÓN Y LA CREENCIA ESPIRITUAL, EN GENERAL, LLEVAN A LA COMPLETA LOCURA RACIONAL… DESTRUYEN AL SER HUMANO Y LO TRANSFORMAN EN MARIONETA DE UN ORDEN FORZADO EN MEDIO DEL DESORDEN NATURAL…
EL HOMBRE DE MIMBRE no se casa con ninguna postura y entrega un relato estridente y mágico sobre el control mental a que nos vemos expuestos a diario… sobre la necesidad de creer en algo para no hundirse en la angustia de reconocer y amar la vida misma (si no crees en algo y no colocas tu fe en seres trascendentes, estás mal y enfermo, pues bien, ¡LO ESTOY!)…

UNA PELÍCULA ESENCIAL EN EL FANTÁSTICO Y UNA JOYA QUE DEBERÍA ESTAR PRESENTE EN LA MENTE Y EL CORAZÓN DE CUALQUIER VERDADERO ADICTO AL CINE…