jueves, 29 de enero de 2009

VÉRTIGO (Alfred Hitchcock, 1958)



















VÉRTIGO


AÑO: 1958
PAÍS: ESTADOS UNIDOS
DIRECCIÓN: ALFRED HITCHCOCK
PRODUCCIÓN: HERBERT COLEMAN, ALFRED HITCHCOCK
PROTAGONISTAS: JAMES STEWART, KIM NOVAK, BÁRBARA BEL GEDDES, TOM HELMORE, HENRY JONES.


ARGUMENTO:

John Ferguson es un detective retirado por padecer una terrible agorafobia (miedo a las alturas) que se dedica a resolver casos particulares, en eso un viejo compañero y millonario Gavin Elster le solicita ayuda para descubrir la verdad que se encierra en la actitud silente y abstraída de su esposa Madeleine, quien dice ser la reencarnación de una dama española del siglo XIX (Carlota Valdés). Scottie acepta el caso y tras conocer a la mujer en un restaurante, como había acordado con Elster, la sigue todos los días en una rutina que lo va absorbiendo más y más… ella deambula por una feria para comprar flores, un parque, una galería de arte, la habitación de una residencial y el cementerio, siempre lo mismo, siempre en silencio y actitud contemplativa, hasta que Madeleine desvía su tradicional trayecto y se encamina hacia un antiguo convento español en medio de un bosque donde hay una iglesia y un campanario… es allí cuando Scottie debe hacer frente a sus pesadillas… más tarde el detective, solo y acabado por el sentimiento de pérdida y culpa, tendrá una segunda oportunidad para enfrentar a sus miedos y salir victorioso de la manera más fantástica y surrealista…


COMENTARIO:

Aquí estoy… pagando la deuda conmigo mismo desde hace muchos años y es que VÉRTIGO es de esos antiguos amores que recuerdas con nostalgia… de esos flechazos que aunque pasen los años están ahí, más presentes que nunca, como si el tiempo no los tocara y pudieran volverse inmortales… bajando de las nubes, tengo el placer irrefrenable de comentar este maravilloso filme de Alfred Hitchcock basado en la novela francesa “DE ENTRE LOS MUERTOS” de Pierre Boileau y Thomas Narcejac. La película es un cúmulo de sensaciones orgiásticas, ya que va más allá de un simple deleite cinéfilo…VÉRTIGO es asistir a una cinta que juega con el verdadero sentido de amar, me recuerda a un verso del poeta chileno Gonzalo Rojas: “¿qué se ama cuando se ama?” un magnífico resumen de lo que encontramos en VÉRTIGO… un amor que se instala cual atmósfera invisible y sacude al protagonista haciéndolo cuestionarse sobre ¿qué es en verdad el amor?, ¿existe un objeto de amor?... cuando Scottie conoce a Madeleine se enamora al instante y esos largos paseos por distintos lugares bellos y enigmáticos como el museo donde ella contempla el cuadro de una dama española llamada Carlota Valdés o las caminatas por los senderos del cementerio para visitar su tumba… a Scottie lo seduce el silencio, la figura de esa delicada mujer que parece estar en peligro, ella es la depositaria de su sentido de vida: él existe para cuidarla y protegerla …incluso la salva de ahogarse y tiene la oportunidad de hablar con ella en su departamento…en un paseo por el bosque junto al mar, Madeleine le pide que la salve, que el fantasma de Carlota la va a llevar a la muerte y él le promete que eso jamás sucederá… pero en un instante todo cambia, ella producto de su frágil estado, advertido por el esposo, corre hacia el campanario de aquel convento español y sube por las escaleras… Scottie la sigue, sabe que debe salvarla y no puede dejar que nada malo le ocurra… pero su VÉRTIGO (símbolo de los terrores humanos no superados) le deparaba una magra sorpresa y es testigo del suicidio de Madeleine quien se arroja desde lo alto… todo termina para Scottie… el amor ha muerto… así pasan las semanas y la profunda depresión no lo deja tranquilo… hasta que se le cruza por la calle una mujer parecida a Madeleine de nombre Judy… lo que proyecta difiere con la mujer que amó pero hay algo…
VÉRTIGO es una pieza maestra dentro de la filmografía de Hitchcock, en ella explora el sentido de amar y el componente de fantasía e irrealidad que existe en ello…también aborda el cúmulo de frustraciones que se cuelgan de la espalda de los seres humanos y que los impulsa a buscar desaforadamente un “sentido” de vida… y que mejor que justificar la propia vida con la de otro ser…
La peli cuenta con un intrincado guión muy bien desarrollado, excelentes actuaciones, tanto del experimentado John Stewart como de la joven Kim Novak, una banda sonora de lujo compuesta por Bernard Hermann (de lo mejor que le he escuchado), una dirección de arte luminosa y protagonista y una puesta en escena de categoría…sólo Hitchcock puede hacer de una historia de amor y vagabundos existenciales, una película fantástica y de vivo suspenso… con momentos tan logrados como cuando:
-Scottie sigue a Madeleine por lugares maravillosos y estimulantes como el museo o el cementerio…
-Los encuentros de ambos…
-La secuencia del suicidio de Madeleine…
-Al conocer a Judy… y su posterior transformación en uno de los momentos gloriosos y eyaculadores del cine…
-La segunda oportunidad y todo el final…

UN CLÁSICO PARA TENER SIEMPRE EN CONSIDERACIÓN… UNA HISTORIA DE AMOR Y TERROR, PORQUE ¿QUÉ MIEDO DA CUANDO NOS ENFRENTAMOS A NOSOTROS MISMOS?...