jueves, 26 de marzo de 2009

LA CORTA NOCHE DE LAS MUÑECAS DE CRISTAL (Aldo Lado, 1971)










LA CORTA NOCHE DE LAS MUÑECAS DE CRISTAL


AÑO: 1971
PAÍS: ITALIA
DIRECCIÓN: ALDO LADO
PRODUCCIÓN: ENZO DORIA
PROTAGONISTAS: BARBARA BACH, INGRID THULIN, JEAN SOREL, MARIO ADORF.



ARGUMENTO:

Un cadáver es hallado en plena calle, es llevado al hospital y es reconocido por uno de los médicos, quien señala que es un periodista… aparentemente no tiene signos vitales y el camino más lógico es enviarlo a la morgue para decidir qué hacer con él… pero hay algo con lo que nadie cuenta…¡está vivo!... extrañamente el espíritu del periodista continua con vida interna y la angustia de no poder comunicarle esto a los demás comienza a socavar su tranquilidad… muy pronto, y a través de vagos recuerdos, el sujeto empezará a reconstruir su pasado y los hechos que lo derivaron a su estado actual, como consecuencia de la extraña desaparición de su novia…


COMENTARIO:

Muchos comentarios han coincidido que este filme es un giallo medio escapado de la corriente clásica con que se conoce a este sub-género del terror italiano… ya que toma ciertas claves argumentales propias del género y las une a tintes satánicos subyacentes en las apariencias de una sociedad humana que funciona, ahora ¿cómo?, ese es otro cuento… debo decir que LA CORTA NOCHE DE LAS MUÑECAS DE CRISTAL no es una película que se pueda clasificar tan rotundamente… también posee elementos que la acercan al cine policial y hasta al drama psico-afectivo con dos historias de amor: una real y otra trunca, aunque ambas con un final catastrófico…

La historia esencialmente cuenta lo que le sucede a Gregory Moore, un periodista bastante connotado con un espíritu rebelde y obsesionado con la verdad por sobre lo que establecen los sistemas y las personas, quien es encontrado muerto por un barrendero y trasladado al hospital donde se le constata esta condición y donde es llevado a la morgue del lugar… pero Gregory está vivo… no cuenta con signos vitales pero está vivo y su conciencia no lo deja en paz… piensa y piensa sobre el cómo llegó ahí y no puede explicárselo… con el correr de las horas, encerrado entre cadáveres, comenzará a recordar, mediante flashbacks, pasajes de su vida, particularmente a su novia y la misteriosa desaparición de ella… lo que viene después es la investigación y descubrimiento de una verdad horrorosa, pero no por eso menos esperada, que involucra a las personas poderosas (políticos, profesionales, líderes religiosos) todos coludidos para mantener subyugada a las personas bajo una ideología invisible pero no menos efectiva…

El filme, en una primera instancia, se muestra como una historia de suspenso que, de verdad, se hace demasiada pesada… eso se puede explicar de dos formas: un guión mal construido y una dirección sin ritmo que no logra crear la atmósfera necesaria en este tipo de cintas… ahora bien, también reconozco que, en una segunda parte, la última media hora de la peli termina por capturar al espectador y entrega momentos realmente escalofriantes, sobre todo dentro de un particular sitio y dentro de la cabeza de nuestro protagonista…

Tras visionar el largo, me quedó dando vueltas una frase del personaje principal… ¿será la muerte un estado catatónico donde sea imposible comunicarse con los demás a pesar del estado de conciencia?... una pasada muy loca que sin duda se constituye en un camino más dentro de las posibilidades de nuestras reflexiones existenciales…

Como película de suspenso está bien, logra congeniar con el espectador a pesar de sus claras deficiencias técnicas (guión y dirección) y se sostiene gracias a las buenas actuaciones, sobre todo la de Jean Sorel, y a la magnífica dirección de arte que nos transporta a momentos lúdicos hipnóticos… el final es de antología…

BUEN FILME DE SUSPENSO QUE CON OTRA CONCEPCIÓN SERÍA UNA OBRA DE ALTO NIVEL…