jueves, 26 de febrero de 2009

BAJO LA PIEL (Francisco Lombardi, 1996)





BAJO LA PIEL


AÑO: 1996
PAÍS: PERÚ
DIRECCIÓN: FRANCISCO LOMBARDI
PRODUCCIÓN: GONZALO HERRERO, JAVIER LÓPEZ BLANCO
PROTAGONISTAS: DIEGO BERTIE, GIANFRANCO BRERO, JOSÉ LUÍS RUÍZ BARAHONA, ANA RISUEÑO, GILBERTO TORRES, JORGE RODRÍGUEZ PAZ.


ARGUMENTO:

Un honesto policía (Percy Corzo) es el encargado de llevar el caso de una serie de asesinatos cometidos en la localidad rural de Palle, donde las muertes se asemejan mucho a los sacrificios humanos que las culturas antiguas del lugar (Moche y Chimú). Es por ello que Percy se sospecha del arqueólogo del museo por su conocimiento y por haber encontrado manchas de sangre en una daga de sacrificio…pero con lo que no contaba era que se enamoraría de una patóloga española encargada de revisar los cadáveres que se van juntando, este hecho lo lleva a conectarse con su ser más íntimo, con sus frustraciones y sus anhelos, lo que desencadena una revolución interna de insospechadas consecuencias…


COMENTARIO:

Francisco Lombardi es uno de los más connotados cineastas peruanos de los últimos 25 años. Sin lugar a dudas, su filmografía se ha convertido con el tiempo en una de las más sólidas de su país y de Sudamérica, y en esta oportunidad con BAJO LA PIEL, no podía ser de otra manera. He leído bastante sobre este filme y me parece que los comentarios sobre la calidad incuestionable de su factura se quedan cortos. Primero tenemos que Lombardi logra crear un thriller existencialista con elementos básicos pero excelentemente bien manejados en las manos de su realizador. La historia se decanta en la vida del capitán de policía de una localidad rural llamada Palle, donde el alcalde es un corrupto de siete suelas que además ampara la alocada vida de su hijo, un muchacho que lo único que le interesa son las mujeres y el alcohol, no privándose de cometer ningún exceso, incluso el de violar a una menor de edad. Pero el guión está orientado hacia otro camino, hacia la obsesiva investigación del capitán Corzo por descubrir al psicópata que ya ha asesinado a cuatro víctimas desgarrándoles la cabeza… luego de algunas diligencias, Corzo apunta sus dardos al profesor Pinto, un arqueólogo que es el encargado del museo local donde destacan las herramientas rituales que utilizaron los aborígenes del lugar… entre ellas, un cuchillo ceremonial donde han quedado muestras de sangre… el profesor es detenido y conminado a la celda de la comisaría mientras se realizan más indagaciones, en eso, Percy conoce a la forense encargada de revisar los cadáveres, ella (Marina) es una española avecinada en Perú que esconde ciertos secretos de su personalidad con rasgos cercanos a la muerte… Percy cae rendido a sus pies y se enamora, comenzando así, una relación en el límite de lo permitido… ambos tienen sexo dos veces en escenarios diferentes, pero hermanados por el halo de muerte que los reina: un altar para sacrificios y la mesa para cuerpos en la morgue… todo se torna confuso en la cabeza de Percy, además poco a poco va sospechando de la inocencia del profesor Pinto, quien sin soportar la presión prefiere morir en su celda colgado con una sábana… Percy descubre el hecho y decide ocultarlo, por lo que hace desaparecer el cadáver (llevándolo a su casa) y echándoles la culpa a los guardias que estaban distraídos, ya que justo ese día se celebraba una fiesta local… de pronto, siente que Marina se aleja de él y la triste realidad dice que ella nunca se enganchó y optó por seguir manteniendo relaciones con otros hombres, entre ellos el hijo del alcalde… es en este instante en que la peli va metamorfoseándose desde un thriller manejado con oficio y pulcritud a una cinta de suspenso elegante con tintes de drama existencial, puesto que todo ocurre en la cabeza de Percy: sus contradicciones, sus deseos, sus frustraciones, su amor por Marina… todo se baña en la locura que envuelve sus actos y es aquí donde Lombardi logra crear momentos gloriosos, con hermosos diálogos, gran fotografía (incorpora el paisaje como elemento psicológico)y situaciones que van dando cuenta de la inestabilidad emocional de los personajes… al final el tema del enigmático asesino se subordina a la tortura que sufre Percy con este amor perdido y más tarde recobrado, por volverse un asesino identificado con la amargura del profesor Pinto ( me encanta cuando Percy dice que lo que le da más odio es tener que reverenciar a alguien inferior ) comparando la situación del profesor ante los ineptos jóvenes que acuden al museo burlándose de su historia, con la propia, eso de tener que aguantar a un prepotente alcalde y a su estúpido hijo…
Podría escribir una eternidad sobre este filme que de fantástico tiene el hecho de que cuando damos rienda suelta, en nuestro ser, a ese monstruo que nos golpea desde dentro queriendo salir, es donde se manifiestan las situaciones más lúdicas y surrealistas de la vida… además está el tema del asesino que termina con una dualidad entre Percy y Marina que de verdad sobrecoge…


UNA PELICULAZA PERUANA DE GRAN NIVEL… IMPERDIBLE…

1 comentario:

David C. dijo...

Sin dudas muy bueno tu comentario sobre "Bajo la piel". Para mi la mejor cinta de Francisco Lombardi.