miércoles, 3 de junio de 2009

BLOOD SUCKING FREAKS (Joel M. Reed, 1976)















BLOODSUCKING FREAKS – SARDÚ


AÑO: 1976
PAÍS: ESTADOS UNIDOS
DIRECCIÓN: JOEL M. REED
PRODUCCIÓN: TROMA PRODUCCIONES
PROTAGONISTAS: DAN FAUCI, NILES Mc MASTER, SEAMUS O’BRIEN, VIJU KREM.


ARGUMENTO:

Un enigmático mago de lo macabro (Sardú) y su escudero, un enano sádico y pervertido son los protagonistas de este filme que cuenta la historia de un espectáculo de violencia real en contra de mujeres raptadas, a las cuales se les tortura, humilla y destroza sobre un escenario de las maneras más crueles imaginables, frente a un selecto grupo de personas adineradas, las cuales disfrutan con el nivel de brutalidad presentado, aunque la mayoría piensa que es una obra macabra pero donde la realidad no tiene cabida… Sardú les hará cambiar de opinión…


COMENTARIO:

Estamos en presencia de una película muy oscura dentro de los anales del cine de terror bizarro norteamericano… el filme en cuestión fue concebido durante la década de los setenta y perseguido desde entonces, ya sea por grupos defensores de cierta moralidad como por aquellos que luchan por la no utilización de la mujer como una herramienta sexual… la cosa es que con persecución o no, la cinta vio la luz y tras visionarla puedo afirmar que la brutalidad y violencia con que se publicita no es tal… con esto no quiero decir que es una dulce historia de cuentos de hadas… ¡no!... por el contrario… SARDÚ es un largo depravado y angustiante viaje, donde la violencia llega a tales niveles que se transforma en un espectáculo bizarro surrealista… imagínense, un mago con pinta de satánico, secundado por un enano cuyo rostro no refleja otra cosa que la degeneración sexual como anfitriones de un show oscuro y decadente, cuyos números consisten en actos donde una seguidilla de mujeres aparecen en las situaciones más tormentosas (cortadas, taladradas, golpeadas, decapitadas, machacadas…) que se pueden concebir, dignas de un cóctel snuff, con un público muerto de la risa que quiere más y más… (aunque no creen que sea ciento por ciento real)… el tema es que Sardú y su fiel enano, aprovechan además los ratos libres para montar sus propios cuadros orgiásticos en donde no trepidan en utilizar a una mujer como mesa o silla, o como objeto de juego… describir cada momento de locura contra la mujer sería redundar… puesto que la película no tiene nada más que ofrecer… su calidad cinematográfica es precaria, así como las actuaciones, el guión y los efectos especiales… también la secuenciación de las escenas son muy deficientes y dejan al descubierto los trucos tan evidentes con los que se sostiene el filme… sin duda que lo único rescatable es la atmósfera que se impregna durante todo el metraje en cada uno de los planos… ese aire enfermizo y asfixiante del que no parece haber salida… y que queda coronada con las escenas donde se muestra a una mujeres caníbales que el dueño del espectáculo mantenía en un calabozo, alimentadas con las sobras humanas de sus shows… toda una performance freak y límite…
Si nos situamos en plena década de los setenta, se comprende por qué el filme tuvo un sin número de problemas para su difusión y distribución, ya que fuera de una narración mínimamente consecuente, se empecina en mostrar nuevas formas de tortura-sexual a la mujer, con un deleite sospechoso por parte del director…

UNA OBRA TRANSGRESORA DE LOS SETENTA QUE, FUERA DE ALGUNOS MOMENTOS POTENTES, ESTÁ COMPUESTA POR UNA HISTORIA MEDIOCRE Y ABURRIDA…